martes, 5 de junio de 2012

Queísmo, dequeísmo y otras «dolorosas» de nuestra lengua

Estos días hemos comentado, especialmente por Twitter —herramienta útil donde las haya y de la que hablaré en este blog— el tema del queísmo y dequeísmo en español. Os paso un enlace muy interesante de la Fundéu que explica muy bien en qué consiste y cómo podemos identificarlo.

Un colega traductor, Devadip, me comenta sorprendido que hace unos días, en una entrevista de televisión que se le hizo a Vargas Llosa, este cometió unos cuantos queísmos. Infracción al canto, querido Mario, ¿cómo has podido?

Pues para sorpresa de algunos —no tanta para sus lectores habituales— Vargas Llosa lleva en esto del queísmo, laísmo y loísmo/leísmo mucho tiempo, ¡y está realmente enganchado! Podemos comprobarlo en obras como La casa verde.

Además, si nos movemos por el CORDE (recurso de consulta que recomiendo al menos para curiosear sobre la frecuencia de uso de la lengua en España y en otros países hispanohablantes) vemos que este tipo de fenómenos se cometen con mayor frecuencia en textos literarios y de prosa narrativa.

El caso es que no somos pocos los que tememos que, tarde o temprano, esta «costumbre» se extienda hasta el punto de que nuestra Academia lo llegue a admitir. ¿Por qué no iba a ocurrir si grandes escritores lo llevan utilizando desde hace tiempo y en la calle se oye de manera habitual?

Sí, veo vuestras caras horrorizadas, pero lo cierto es que también nos hubiera horrorizado hace algunos años el no añadir una tilde a palabras como guión... y resulta que, entre las novedades de la Ortografía de la lengua española (2010), vemos cómo dicha tilde se elimina en diptongos o triptongos ortográficos como ese. Este es un ejemplo de muchos, por supuesto.

Por mi parte, no estoy ni mucho menos a favor de que el queísmo y dequeísmo se instalen en nuestras vidas, pero me parece interesante el debate que hay en torno a la «evolución» de la lengua —entre comillas porque no sé si todo puede considerarse evolución— y la admisión de ciertos errores, que dejan de etiquetarse como tales por su uso extendido.

No obstante, si curioseamos un poco más en la literatura contemporánea, vemos que son muchos los escritores que han adoptado estas incorrecciones, así que es posible que amplíe esta entrada en un futuro próximo y publique mi pequeña investigación.

Y vosotros, ¿qué opináis? 

lunes, 4 de junio de 2012

Rumores ortotipográficos

RUMOR: las mayúsculas no llevan tilde.

Esto es... FALSO: las mayúsculas sí llevan tilde en español.
Las mayúsculas y minúsculas son en realidad un mismo grafema con distintas representaciones, así que no hay motivo por el que ambas no deban ser tratadas del mismo modo.


Correcto: SE COMPRAN MÓVILES USADOS
Incorrecto: SE COMPRAN MOVILES USADOS

Este falso rumor se debe, al parecer, a que las antiguas máquinas de escribir no podían poner tildes a las mayúsculas, solo a las minúsculas.

Al final, acabaré por crear una página similar a la de Ti nunca lleva tilde :-)

¡A comenzar la semana con energía y felicidad!