martes, 8 de octubre de 2013

Códigos de idiomas ISO

Buscando un traductor profesional que tradujera a ruso, en PLR y en mi Twitter publicamos un anuncio con el código del idioma. En este caso, como sabréis, era RU.

Pues bien, gracias a este pequeño mensaje anecdótico, nos hemos dado cuenta de que bastantes personas no conocían el código del idioma ruso (RU) y proponían profesionales de RUMANO (RO).

Nos gustaría compartir con vosotros la lista de códigos internacionales para cada idioma, porque creo que es algo básico que deberíamos conocer los especialistas en lenguas, ¿no?



Los códigos de idiomas se rigen por la norma ISO 639-1 y son de 2 letras. ISO 639-1 es la primera parte del código ISO 639 y consta de 204 códigos de dos letras que se utilizan para identificar a los idiomas más importantes del mundo.

Podéis disponer de la lista completa actualizada en la página web oficial, aunque no será gratis; mientras tanto, os dejamos un enlace gratuito a la Wikipedia, que aunque no nos gusta como recurso único para consultas lingüísticas, sí nos parece más que suficiente para el caso que nos ocupa.

¡Feliz día!

martes, 1 de octubre de 2013

Fraseología: la «madeleine de Proust»



« Et tout d'un coup le souvenir m'est apparu. Ce goût, c'était celui du petit morceau de madeleine que le dimanche matin à Combray (parce que ce jour-là je ne sortais pas avant l'heure de la messe), quand j'allais lui dire bonjour dans sa chambre, ma tante Léonie m'offrait après l'avoir trempé dans son infusion de thé ou de tilleul. La vue de la petite madeleine ne m'avait rien rappelé avant que je n'y eusse goûté ; peut-être parce que, en ayant souvent aperçu depuis, sans en manger, sur les tablettes des pâtissiers, leur image avait quitté ces jours de Combray pour se lier à d'autres plus récents ; peut-être parce que, de ces souvenirs abandonnés si longtemps hors de la mémoire, rien ne survivait, tout s'était désagrégé ; les formes - et celle aussi du petit coquillage de pâtisserie, si grassement sensuel sous son plissage sévère et dévot - s'étaient abolies, ou, ensommeillées, avaient perdu la force d'expansion qui leur eût permis de rejoindre la conscience. Mais, quand d'un passé ancien rien ne subsiste, après la mort des êtres, après la destruction des choses, seules, plus frêles mais plus vivaces, plus immatérielles, plus persistantes, plus fidèles, l'odeur et la saveur restent encore longtemps, comme des âmes, à se rappeler, à attendre, à espérer, sur la ruine de tout le reste, à porter sans fléchir, sur leur gouttelette presque impalpable, l'édifice immense du souvenir. »

Marcel Proust, À la recherche du temps perdu. [I], Du côté de chez Swann, 1913
  Marcel Proust, En busca del tiempo perdido. I, Por el camino de Swan. 1913.

FR

L'expression « madeleine de Proust » est encore utilisé aujourd'hui dans le monde francophone, bien qu'il y ait des jeunes qui préfèrent l'emploi d'autres expressions ou des mots raccourcis « à l'anglaise ».

J'ai emprunté ce petit morceau de Proust juste pour vous faire apprendre l'expression, que je considère un petit trésor de la langue française. :-)

À ce point, je ne trouve pas nécessaire d'expliquer qu'est-ce qu'elle veut nous dire, mais en bref, il s'agit d'un tout petit évènement ou élément qui nous mène au passé et nous comble de souvenirs de notre enfance ou de la jeunesse.

Bonne journée à tous!

ES
La expresión «magdalena de Proust» aún puede oírse y leerse a menudo en el mundo francófono, si bien hay gente joven que prefiere el empleo de otras expresiones y palabras acortadas más anglosajonas.

He tomado prestado este pequeño fragmento del propio Proust para explicar la expresión, que para mí representa una pequeña joya de la lengua francesa.

A estas alturas, dudo que sea necesario ya explicaros lo que esta expresión significa, pero en resumidas cuentas se trata de un pequeño acontecimiento o elemento que nos transporta al pasado; que nos invade de recuerdos de infancia o juventud.

¡Feliz día a todos!

jueves, 20 de junio de 2013

Las «Back Translations» o traducciones de revisión

Hoy vengo con un tema que se comenta poco: el de las «back translations» (BT) o, como yo prefiero llamarlas, «traducciones inversas o de verificación».

En la actualidad, este tipo de traducciones se aplican por necesidad y si existe un margen en los costes que permita llevarlas a cabo, ya que, dependiendo del tipo de traducción y de texto original, realizar una BT puede implicar un coste adicional que no siempre se puede aplicar. Por ello, lo más normal es que veamos ese tipo de traducción en empresas u organizaciones internacionales de cierto tamaño.

Pero ¿qué son las BT?

Se trata de un tipo de traducciones de documentos que ya se han traducido previamente a un idioma determinado y que en esta etapa se vuelven a traducir hacia el idioma original o TO.



¿Y para qué sirven?

Estas traducciones se realizan con el propósito de comprobar y verificar las coincidencias en la traducción, detectando así posibles errores y, sobre todo, omisiones de ciertas ideas del original. Por supuesto, realizar este tipo de traducción inversa supone que muchas palabras no serán coincidentes y que se traducirán, con mucha probabilidad, con sinónimos, puesto que las condiciones de traducción, en este caso, son como si se tratara de una traducción nueva, sin referencia de la otra que ha llevado a cabo el traductor «oficial».

En otras ocasiones, los clientes no conocen bien el idioma de destino para el que han solicitado una traducción, de modo que confían en este tipo de traducciones, que consisten en traducir o retraducir desde la traducción o TM hacia el idioma origen sin basarse en el texto original o primario, para poder saber cómo se ha traducido el texto en cuestión, cómo se ha transmitido la información y cómo se está promocionando su marca o su información en la cultura meta.

Si la BT no parece buena, un cliente puede llegar a pensar que el texto meta tiene fallos. Por lo tanto, existe un grado de dependencia de coherencia, cohesión y significado entre el texto original y el traducido.

Por otra parte, no solo se solicitan por desconocimiento del idioma: en la traducción médico-sanitaria se piden con asiduidad ya que es una especie de doble comprobación de que lo que se ha transmitido y se exige una gran rigurosidad y exactitud en los datos y en la terminología. Toda información contenida en este tipo de documentos resulta esencial y hay que comprobar que se refleja.

¿Es muy frecuente que se realicen este tipo de traducciones?

Sí y no. En mi caso particular, suelen ser clientes extranjeros y se suele aplicar a mis traducciones médicas, el campo que ya he mencionado antes. Un claro ejemplo de su utilidad para aquellos textos con un grado de especialidad delicado, que requiere una comprobación lo más exhaustiva posible de lo que se está divulgando traducido.

Ojalá se pudieran realizar este tipo de traducciones de comprobación con mayor frecuencia, porque, bajo mi punto de vista, ganaríamos todos: se podría mejorar la calidad de cada trabajo y, de paso, los verdaderos profesionales podrían demostrar la calidad de su traducción de forma más patente (y con esto, acabo de hacer un chiste fácil ;-).

Me despido comentando que habrá una segunda parte de esta entrada con fragmentos textos en los que se realiza una BT, para que podamos observar las diferencias y cómo se pueden comprobar los errores.

¡No dudéis en aportar cualquier opinión o plantear dudas!

Hasta la próxima entrada.







jueves, 6 de junio de 2013

La memoria de traducción: una propiedad intelectual

A raíz de una pequeña conversación con algunos colegas de profesión, como Curri, he querido plantear aquí una de las cuestiones más polémicas de nuestra profesión: las memorias de traducción y la propiedad de las mismas.

Si nosotros realizamos una traducción, lo habitual es que comencemos a crear una memoria de traducción. En mi caso, en el de PLR, es más necesario si cabe, puesto que trabajo a diario con traducciones técnicas, científicas y médicas que siempre aportan una gran cantidad de terminología específica que puede y, de hecho, reaparece en las siguientes traducciones. Sin ir más lejos, esta semana, trabajando en una patente, he recurrido a una memoria que creé para una patente anterior similar, algo que me ha ahorrado trabajo y tiempo, algo realmente valioso en el caso de las patentes.



En resumen: los traductores consideramos las herramientas TAO (Traducción Asistida por Ordenador) como una utilidad que nos ayuda a mejorar nuestra productividad (rentabilidad: más trabajo realizado en menos tiempo). No obstante, como ya sabemos, muchas empresas acaban recurriendo a esta herramienta para aplicar descuentos, pudiendo así ganar más beneficios o rebajar la tarifa a los clientes, fidelizándolos por las tarifas ajustadas. Añadimos que dichos clientes recurren precisamente a esta «excusa» para aplicarnos descuentos con las memorias, pero la cuestión es que dichas memorias tienen muchas más utilidades, como contribuir a la unificación de los textos de un proyecto o de un campo y la posibilidad de mantener una gran coherencia y cohesión en dichos textos. 

¿Y qué pasa con las memorias de traducción generadas con las TAO? Si nosotros realizamos una traducción, nosotros somos también los que creamos la memoria correspondiente. Muchos colegas de profesión se preguntan por qué deben ceder dichas memorias a las agencias o clientes, puesto que, al fin y al cabo, se trata de una cuestión de propiedad intelectual (nuestros conocimientos y trabajos de investigación están volcados en dicha memoria); por otra parte, el cliente puede llegar a considerar que es suya, al menos en parte, porque es él el que nos ha facilitado los textos y, en algunas ocasiones, documentación de referencia que nos ha ayudado a traducir y a enriquecer o crear esa memoria, de modo que sin esa documentación tampoco dispondríamos de dicha memoria nunca y no podríamos utilizarla para otras traducciones del mismo campo y, tal vez, de otro cliente.

No vamos a entrar ahora en el debate del todo, pero... ¿es o no la memoria de traducción una propiedad intelectual? Desde aquí, desde PLR, decimos que sí, que lo es siempre que seamos nosotros quienes la alimentemos o creemos, por supuesto. Es nuestro trabajo.

Las memorias: parte de nuestros conocimientos

Por otra parte, en caso de que nosotros no pudiéramos cumplir con nuestro acuerdo y seguir traduciendo la misma temática para el mismo cliente... ¿deberíamos ceder la memoria o dejar que sea el cliente quien vuelva a crearla junto con otro nuevo colaborador? La cuestión moral que a mí se me plantea es esta: estamos de acuerdo en que las memorias creadas exclusivamente para nosotros deberían ser de nuestra propiedad y no del cliente, pero... ¿qué pasa con las que recibimos parcialmente preparadas? ¿Cómo protegemos la parte que hemos aportado nosotros? En ese caso, ¿deberíamos devolvérsela al cliente? Y algo que me parece aún más complicado: ¿qué pasa cuando utilizamos memorias ya elaboradas por otro proveedor —o varios, probablementey nos resultan útiles para otros proyectos propios que no pertenecen al mismo cliente? 

Otra cuestión es la de los acuerdos de confidencialidad: cuando no hemos firmado un acuerdo o bien dicho acuerdo no contenía ninguna cláusula de confidencialidad relacionada con la propiedad de las memorias— ¿qué obligaciones se contraen respecto a las mismas? En teoría, en este caso, no deberían existir obligaciones de ningún tipo, pero si hemos creado dichas memorias basándonos en documentación siempre perteneciente al mismo cliente, ¿no existe acaso algún tipo de vinculación? Y lanzamos otra pregunta: ¿pedimos nosotros a un médico o abogado que firme un acuerdo de confidencialidad en nuestra presencia? Como veis, nadie firma un acuerdo explícito, pero parece que todo está veladamente implícito.



En teoría, es obligación también del cliente o agencia mantener dicha confidencialidad con las memorias y nuestra propiedad intelectual en general. Ahora bien, de la teoría a la práctica...

Por cierto, aprovechando esta entrada, comunico que he realizado un cambio en mi Twitter personal. Ahora será @plluberas, ¡no olvidéis enlazarlo correctamente si os animáis a tuitear la entrada!


jueves, 9 de mayo de 2013

Emprender: breve recordatorio

Sí, puede que os pase como a mí y la palabra «emprendimiento» aún os suene rara, pero está aceptada por la RAE y no estoy del todo en desacuerdo con su creación.



El caso es que creatividad y emprendimiento (o emprender) van de la mano. O deberían, porque si emprendes no tiene ningún sentido andar cabizbajo, desubicado e indeciso. Emprender es para los valientes.

Emprender significa tener las fuerzas necesarias (haberlas reunido con antelación, eso está claro) para saber que esto es lo que quieres, que quieres crear, trabajar duro y ser un solucionador de problemas para ti y para tus posibles creaciones y clientes.

Emprender significa CREAR, INNOVAR, APORTAR.

Y emprender significa tener PSICOLOGÍA.

¿Por qué emprende la gente quejándose a diario de lo duro que le resulta ser emprendedor? Que nadie me malinterprete: todos nos quejamos de los impuestos, de la cuota de emprendedores en nuestro país, de cómo funcionan a veces las relaciones proveedor-cliente, de las tarifas... si me apuras, hasta de nuestros achaques de espalda, cervicales y otros provocados por esta profesión que es la traducción, en nuestro caso. Pero no es lo mismo quejarse de forma sana y otra ser NEGATIVO.

Y es que hay gente que emprende acciones y negocios, pero no puede evitar quejarse todo el tiempo mientras lo hace. ¿Por qué? Porque no son emprendedores reales y porque aún no están preparados por determinados motivos para emprender de manera sana y realizadora.

Emprendo porque me ilusiono con mi proyecto, porque me paso el día, incluso cuando no debería o no estoy trabajando en un proyecto para un cliente, ideando nuevas maneras de progresar, de innovar y de transmitir mis conocimientos y experiencia a otros emprendedores. Me gusta reunirme con mis colegas de profesión, intercambiar opiniones, absorber lo que tienen que decirme, transmitir lo que yo quiero decir... En resumen: me gusta emprender y me levanto a diario con ganas para hacerlo.

¿Y cuál es la manera de adoptar esta actitud? Esto varía en cada persona, según sus vivencias, sus experiencias laborales y personales anteriores, etc... pero sí es cierto que se pueden seguir una serie de pautas.

Por eso, el 24 de mayo en #Traduemprende (Jornada empresarial de Traducción y Emprendimiento) hablaré de ello en la mesa redonda de 15:30 a 17:00 en nombre de mi pequeña creación, PLR Traducciones.

Hablaré brevemente sobre cómo podemos adoptar una actitud positiva si queremos emprender y qué claves se deberían tener en cuenta para no dejarnos vencer en la primera esquina. Además, así ganamos todos: si nosotros adoptamos una actitud positiva, los demás nos responderán del mismo modo, incluso los clientes.

Psicología y emprendimiento van de la mano. Yo lo tengo muy claro, ¿y vosotros?


lunes, 25 de marzo de 2013

Los correctores y revisores: diferencias y características

¿Qué es un corrector? ¿Cuál es su trabajo? ¿Qué diferencias encontramos entre el corrector y el revisor?

Un corrector es un profesional de la edición que se encarga del control de calidad de la edición de textos.

Por ello, el corrector puede ocuparse de la revisión de un texto tras su redacción, corregir después de una etapa previa de revisión en el caso de una traducción o incluso intervenir en una corrección de contenido.

Vayamos al grano: ¿qué aspectos debe revisar un corrector?  




Para empezar, existen varios tipos de corrección que en numerosas ocasiones se confunden. Los diferenciaremos aquí:

- La corrección de concepto: se ocupa de comprobar la adecuación de la temática, el registro...

- La corrección de estilo: se ocupa de la adecuación del léxico y de la ortografía. En resumen: se encarga de comprobar que el autor (y el traductor, en caso de ser una traducción) ha transmitido las ideas con claridad.

- La corrección ortográfica o de pruebas: se lleva a cabo tras las revisiones de traducción, concepto y estilo. Revisa la ortografía, la puntuación y la tipografía (cursivas, versalitas, negritas, espacios) y se encarga de que el texto sea fluido y un lector pueda leerlo sin dificultad. Unifica los epígrafes, las notas a pie de página, los márgenes y el sangrado... También puede revisar los índices, las bibliografías o referencias cruzadas. Esta etapa de corrección se lleva a cabo antes de que el texto se mande a imprenta o se publique, es decir antes de ser compuesto.

Lo más importante es recordar que un corrector debe encargarse de que el texto sea legible, natural y comprensible; que mantenga una coherencia y cohesión.

La corrección debería ser una etapa obligatoria, del mismo modo que lo debe ser la de revisar una traducción; esta última comparte puntos en común con la corrección, pero son dos trabajos claramente diferenciados.

Grosso modo, la revisión consiste en determinar si una traducción se ha realizado correctamente, esto es si se ha transmitido el concepto que el autor quería transmitir y si la terminología se ha empleado correctamente. En definitiva: si se ha interpretado y transformado el texto original con consistencia y adecuación.

La corrección, en cambio, se centra únicamente en lengua de llegada , o de redacción en el caso de un manuscrito monolingüe —en nuestro caso, el español—, y se ocupa de garantizar que el texto se ha redactado con un estilo natural y fluido, aplicando la normativa ortográfica y gramatical correspondiente. Los correctores se encargan de corregir textos redactados en castellano, pero hoy en día también colaboran para corregir traducciones, siempre, eso sí, centrándose en la lengua de llegada y dejando al revisor la tarea de comprobar si la traducción se ha llevado a cabo satisfactoriamente. Eso puede tal vez dar una pista de la importancia de su cometido.

Tanto en la etapa de revisión como en la corrección de una traducción (o bilingües) se revisa el texto de posibles faltas de ortografía, gramaticales y tipográficas... Ahora bien: en ocasiones el revisor es el único que se encarga de revisar comparando el texto de origen y el de llegada; en otras situaciones, se le encarga al corrector que no solo revise el texto meta, sino que también se remita al texto original. Así, a veces nos preguntamos si las tareas del revisor y del corrector no serían intercambiables hoy en día, puesto que incluso nuestros clientes no saben en ocasiones lo que necesitan: ¿corrección? ¿revisión? ¿corrección de estilo o solo ortotipográfica? ¿Corrección de concepto?

En la revisión no está prohibido tocar el estilo —esto también varía de un cliente a otro— pero no constituye la tarea principal y se debe consultar con el cliente. Si un cliente nos solicita una corrección deberemos explicarle en qué consiste y comentarle los distintos tipos, tratando de adaptarnos a sus necesidades.




Con todo, la revisión y la corrección aún no se enseñan con la exhaustividad que merecen. En algunos grados o posgrados ya existen asignaturas dedicadas a estas dos prácticas y no cabe duda de la creciente oferta de la que nos estamos beneficiando en estos últimos años: academias como Trágora Formación, AULASIC o Cálamo y Cran ofrecen cursos profesionales de corrección, por ejemplo.

A pesar de que cada vez se intenta concienciar más de la importancia de un texto bien escrito —es la mejor carta de presentación para cualquier empresa—, aún queda mucho camino por recorrer si queremos educar a nuestros clientes e incluso a algunos profesionales de la lengua y de la comunicación sobre el papel primordial que desempeña en el proceso de redacción o de traducción de cualquier documento.


Si una traducción o texto presenta un aspecto pobre o ambiguo; si no se lee con fluidez o contiene incluso faltas ortográficas, gramaticales o tipográficas, el trabajo perderá todo su valor y el cliente se verá perjudicado, incluso, a la hora de comunicarse con los clientes y proveedores potenciales o vender sus productos o servicios.

La prueba de que no se le otorga la importancia merecida es que en nuestra sociedad, cada vez más comunicativa en muchos aspectos, ha perdido sin embargo cierto interés en escribir y redactar correctamente. Importa más la publicación de una información en sí misma —la comunicación— que transmitir dicha idea de una forma correcta y que llegue con mayor facilidad a cada público o tipo de lector.

Lo más alarmante de todo esto es que los medios de comunicación más importantes, como las publicaciones periódicas y los medios audiovisuales, le restan relevancia. Si los medios y profesionales de la comunicación siguen estas malas prácticas, ¿quién va a demostrar interés? Si acaso, en muchas ocasiones se confía en correctores automáticos que, muchas veces, ni siquiera está configurado correctamente.

Por otra parte, las fronteras entre la revisión y la corrección parecen, en ocasiones, algo desdibujadas. Esto se debe, en parte, a que los propios clientes o comunicadores no saben qué necesitan exactamente al solicitar la «corrección» de un texto.

El corrector no nace, se hace. Nadie llega a este mundo con una maleta llena de normas  académicas. La corrección es un aprendizaje constante que requiere muchísima práctica, curiosidad, tesón y horas de documentación, del mismo modo que ocurre con el proceso de traducción de textos especializados.

Hoy en día, la formación específica para convertirse en corrector no es extremadamente compleja, pero aún existe una necesidad de definir bien las bases con las que deben arrancar estos profesionales. De forma tradicional, el corrector se formaba en talleres de imprenta o en editoriales, pero en la actualidad también se  recurre a cursos, talleres y posgrados (aunque estos últimos suelen ser de edición), no siempre  avalados o con contenidos algo discretos.

En resumen: el oficio de corrector no está regulado oficialmente. Se trata de un oficio, lo que le confería ese carácter artesanal en su origen. Esto repercute directamente en la profesión, que a veces se siente ninguneada o reemplazada.

Sobre las tarifas y su adecuación... ya hablaremos en otro capítulo, puesto que es un tema delicado y que merece una entrada separada.





Una lectura recomendada: el manual de revisión de la Comisión Europea.

Para concluir, os dejo una pequeña bibliografía sobre el tema:

ABC (2001). Manual de estilo. Barcelona: Ariel.

Agrupación Editorial, S.A. : Gran Diccionario de la lengua española. Barcelona. Larousse-Planeta.

Agencia EFE (1991). Manual del español urgente. (8ª Ed.). Madrid: Cátedra.

Casares, J. (1959): Diccionario ideológico de la lengua española. Barcelona, Gustavo Gili.

Cassany, D. (1999). La cocina de la escritura. Barcelona: Anagrama.

EL PAIS (1993). Manual de estilo. Madrid: Ediciones El País.

Gómez Tórrego, L. (1989). El buen uso de las palabras. Madrid: Arco-Libros.

Gómez Tórrego, L. (1989). Manual del español correcto. Madrid: Arco-Libros.

Gutiérrez Cuadrado, J. y Pascual, J.A. (proyecto y dir.): Diccionario Salamanca de la lengua española. Madrid. Santillana.

Lázaro Carreter, F. (1996). El dardo en la palabra. Madrid: Galaxia Gutemberg.

Moliner, M. (1998): Diccionario de uso del español. Madrid. Gredos. 2ª ed.

RAE (1992): Diccionario de la lengua española. Madrid.

Reyes, G. (1999). Cómo escribir bien en español. Madrid: Arco/Libros, S.L.

Seco, M. (1991). Diccionario de dudas y dificultades de la lengua española. Madrid: Espasa-Calpe.

Sousa, J. M(2012) Manual de estilo de la lengua española (MELE 4). Madrid: TREA.

Trimble, J. R. (1975). Writing with style: Conversations on the art of writing. Englewood Cliffs, NJ: Prentice-Hall. Consejos sobre cómo escribir con claridad. 

jueves, 28 de febrero de 2013

¿Qué hacer cuando el trabajo no llega?

Sabemos que este tema se ha tratado numerosas veces en varios blogs, bitácoras y en las redes sociales, pero creemos que es vital que se comprenda y que se repita una y otra vez.

¿Qué hacer cuando no hay trabajo?

1. En primer lugar, no permitas que cunda el pánico. Acuérdate de cuando entraba demasiado y no podías descansar y te decías a ti mismo: «¡Ojalá pudiera tomarme unos días de descanso!». No hay que fluctuar entre el blanco o negro, porque hay una gran escala de grises.

El miedo excesivo bloquea y no te permite actuar

2. Traduce por amor al arte: pero por amor de verdad, no permitiendo que otros se aprovechen de ti. Un buen portal periodístico que sirve para practicar y traducir artículos muy interesantes y que hacen que las horas del día vuelen es Cafébabel.com. Regístrate, léete los artículos interesantes, ofrécete como traductor... En tu perfil tienes una plataforma donde puedes seleccionar tus combinaciones de idiomas y los artículos que hay disponibles para traducir. Además, siempre puedes añadir tus artículos traducidos a tu perfil o CV, como otra prueba de trabajo práctico y publicado.

3. En tercer lugar, tal vez puedas retomar aquella actividad física que abandonaste o que nunca pudiste comenzar. Últimamente ha surgido una gran iniciativa entre los traductores, especialmente en la red social Twitter, con el hashtag #tradurunner. Si os gusta correr, no dejéis de echar un vistazo. Ellos pueden orientaros y podéis unir fuerzas para animaros a salir a diario y hacer nuevas rutas. Una aplicación de móvil útil para ello es RunKeeper.

Otras actividades físicas, si no os animáis con algo tan fuerte: pasear por la playa o por los parques, haceros unos kilómetros al día y, de paso, descubrir nuevos lugares de la ciudad, investigar. Tal vez encontréis posibles lugares que visitar con vuestras tarjetas. ;-)

4. En cuarto lugar: ¡fórmate más! Y es que ahora nos ofrecen plataformas con cursos gratuitos en línea como Coursera o incluso la UNED. Puedes elegir entre cientos de campos: ciencias, sociedad, tecnología, historia, matemáticas, informática... ¡No hay excusa! Imagínate: nuevos certificados de grandes universidades que podrás añadir a tu CV para poder revalorizarte como proveedor lingüístico frente a tus clientes actuales y a otros nuevos. 

También somos muy partidarios de escuchar podcast en otros idiomas. Hay muchos programas de radio (por ejemplo, TV5Monde o Radiofrance, en Francia) que cuelgan podcasts para aprender el idioma y para estar informado de la actualidad nacional e internacional. Mejora tu oído y relájate escuchando aquel idioma extranjero que tanto te gusta.

Os dejamos aquí un enlace de iTunes a todos los podcasts de educación para aprender idiomas: Podcasts > Education

5. Tómate la vida como viene: vive el presente. No puedes pasarte los días con menos trabajo comiéndote las uñas y pensando qué ocurrirá en el futuro: si te quedarás sin ingresos, si no entrará más trabajo nunca, etcétera. La vida son ciclos: nunca vas a estar en la cresta de la ola; tampoco en los bajos fondos. Todo lo que sube baja, todo lo que baja sube. Son épocas. Los pensamientos negativos son autoinstrucciones que nos enviamos a nosotros mismos y que podemos cambiar. 

Si nos enviamos instrucciones negativas con facilidad... ¿por qué no invertir el proceso y enviarnos alguna noticia optimista? ¿Qué diferencia hay? Lo positivo es igual de factible que lo negativo, no lo olvides.

Os dejamos algunas instrucciones positivas que siempre tratamos de aplicar en PLR Traducciones:

- Hoy no hay trabajo, pero recuerda aquel día en el que todo parecía ir mal y, de repente, una empresa te contactó para pedirte presupuesto y acabaste traduciendo un texto que te encantó.

- Si te lamentas porque no hay trabajo, ¿por qué no estás enviando nuevos correos y mensajes? Recuerda a todo el mundo que existes, que estás ahí y que estás listo para trabajar. Busca nuevos clientes, elabora una gran base de datos nueva... ¡Hay muchos clientes potenciales esperándote!

- Si estás en constante formación serás cada vez más valioso, así que si no tienes trabajo hoy, pero te formas, es posible que en unos días, semanas o meses, ese cliente que se te resistía te mande nuevos proyectos por verte especializado en nuevos campos.

- La vida es corta y hay que vivirla: pasa tiempo con tu familia, sal a respirar aire puro si estás cerca del mar o vete a esa cafetería que tanto te gusta y que siempre evitas para distraerte cuando trabajas. Pídete un café, escucha buena música y ponte a leer... ¡sí, leer, eso que no hacías por exceso de trabajo! Artículos de traducción, entradas de blogs atrasadas... Visita alguna de las bibliotecas de tu ciudad o alguna librería, paséate entre libros... La sonrisa aparecerá inmediatamente en tu cara.

Si no tuvieras miedo, ¿qué harías?

Sobre todo, recuerda siempre algo: el pasado ya ha pasado y el futuro aún no ha ocurrido. Céntrate en el hoy, en lo que tú puedes hacer y sí está en tu mano, y mañana será otro día mejor.

Esperamos que estos consejos os sirvan. Desde PLR Traducciones tenemos una filosofía: no ser negativos, no dejarse caer salvo que sea inevitable, porque cuando vengan los verdaderos problemas que no dependen de nosotros (salud, quiebra, familia) no sabremos afrontarlos.

El tiempo vuela, valorémoslo, sea cual sea.

¡Feliz jueves!

viernes, 11 de enero de 2013

10 tips to be successful and happy in life

  1. THINK BIG, draft enough and then spread your ideas.
  2. Don't copy, BE INSPIRED. We don't come into the world knowing what we want and what we need, but that doesn't mean we have to borrow foreign ideas just as they were conceived by others. 
  3. Don't get obsessed with perfection. It's simple: do your best when targeting your goals. 
  4. Instead of watching TV: read more, listen to good music, subscribe to more interesting podcasts and radio channels; draw, paint or do something creative; offer yourself nice walks.
  5. READ A LOT: sci-fi, education or professional books... but, please, READ; and read in more than one language.
  6. Become the captain of your ship, not just a sailor. 
  7. Be creative... or learn how to: there are tons of articles and ideas out there.
  8. Ask and do your research. Why could that be humiliating? As I said before, no one came into this world knowing everything, and no one will know it when leaving this world. Every day is a new chance to learn new things from the others. 
  9. Use lists, notepads, notebooks. Note down your ideas, because it is the only way to get organized and sort your life, your work and to know what really matters.
  10. As the song said: ''Don't look back in anger''. Let bygones be bygones; as long as you are regretting what you did, the world is moving. 

In short: you are the one to drive your own life; don't allow or expect the others to do it for you.


From PLR Translations we always try to apply these tips in our everyday work.

Have a nice weekend!