jueves, 9 de mayo de 2013

Emprender: breve recordatorio

Sí, puede que os pase como a mí y la palabra «emprendimiento» aún os suene rara, pero está aceptada por la RAE y no estoy del todo en desacuerdo con su creación.



El caso es que creatividad y emprendimiento (o emprender) van de la mano. O deberían, porque si emprendes no tiene ningún sentido andar cabizbajo, desubicado e indeciso. Emprender es para los valientes.

Emprender significa tener las fuerzas necesarias (haberlas reunido con antelación, eso está claro) para saber que esto es lo que quieres, que quieres crear, trabajar duro y ser un solucionador de problemas para ti y para tus posibles creaciones y clientes.

Emprender significa CREAR, INNOVAR, APORTAR.

Y emprender significa tener PSICOLOGÍA.

¿Por qué emprende la gente quejándose a diario de lo duro que le resulta ser emprendedor? Que nadie me malinterprete: todos nos quejamos de los impuestos, de la cuota de emprendedores en nuestro país, de cómo funcionan a veces las relaciones proveedor-cliente, de las tarifas... si me apuras, hasta de nuestros achaques de espalda, cervicales y otros provocados por esta profesión que es la traducción, en nuestro caso. Pero no es lo mismo quejarse de forma sana y otra ser NEGATIVO.

Y es que hay gente que emprende acciones y negocios, pero no puede evitar quejarse todo el tiempo mientras lo hace. ¿Por qué? Porque no son emprendedores reales y porque aún no están preparados por determinados motivos para emprender de manera sana y realizadora.

Emprendo porque me ilusiono con mi proyecto, porque me paso el día, incluso cuando no debería o no estoy trabajando en un proyecto para un cliente, ideando nuevas maneras de progresar, de innovar y de transmitir mis conocimientos y experiencia a otros emprendedores. Me gusta reunirme con mis colegas de profesión, intercambiar opiniones, absorber lo que tienen que decirme, transmitir lo que yo quiero decir... En resumen: me gusta emprender y me levanto a diario con ganas para hacerlo.

¿Y cuál es la manera de adoptar esta actitud? Esto varía en cada persona, según sus vivencias, sus experiencias laborales y personales anteriores, etc... pero sí es cierto que se pueden seguir una serie de pautas.

Por eso, el 24 de mayo en #Traduemprende (Jornada empresarial de Traducción y Emprendimiento) hablaré de ello en la mesa redonda de 15:30 a 17:00 en nombre de mi pequeña creación, PLR Traducciones.

Hablaré brevemente sobre cómo podemos adoptar una actitud positiva si queremos emprender y qué claves se deberían tener en cuenta para no dejarnos vencer en la primera esquina. Además, así ganamos todos: si nosotros adoptamos una actitud positiva, los demás nos responderán del mismo modo, incluso los clientes.

Psicología y emprendimiento van de la mano. Yo lo tengo muy claro, ¿y vosotros?