jueves, 20 de junio de 2013

Las «Back Translations» o traducciones de revisión

Hoy vengo con un tema que se comenta poco: el de las «back translations» (BT) o, como yo prefiero llamarlas, «traducciones inversas o de verificación».

En la actualidad, este tipo de traducciones se aplican por necesidad y si existe un margen en los costes que permita llevarlas a cabo, ya que, dependiendo del tipo de traducción y de texto original, realizar una BT puede implicar un coste adicional que no siempre se puede aplicar. Por ello, lo más normal es que veamos ese tipo de traducción en empresas u organizaciones internacionales de cierto tamaño.

Pero ¿qué son las BT?

Se trata de un tipo de traducciones de documentos que ya se han traducido previamente a un idioma determinado y que en esta etapa se vuelven a traducir hacia el idioma original o TO.



¿Y para qué sirven?

Estas traducciones se realizan con el propósito de comprobar y verificar las coincidencias en la traducción, detectando así posibles errores y, sobre todo, omisiones de ciertas ideas del original. Por supuesto, realizar este tipo de traducción inversa supone que muchas palabras no serán coincidentes y que se traducirán, con mucha probabilidad, con sinónimos, puesto que las condiciones de traducción, en este caso, son como si se tratara de una traducción nueva, sin referencia de la otra que ha llevado a cabo el traductor «oficial».

En otras ocasiones, los clientes no conocen bien el idioma de destino para el que han solicitado una traducción, de modo que confían en este tipo de traducciones, que consisten en traducir o retraducir desde la traducción o TM hacia el idioma origen sin basarse en el texto original o primario, para poder saber cómo se ha traducido el texto en cuestión, cómo se ha transmitido la información y cómo se está promocionando su marca o su información en la cultura meta.

Si la BT no parece buena, un cliente puede llegar a pensar que el texto meta tiene fallos. Por lo tanto, existe un grado de dependencia de coherencia, cohesión y significado entre el texto original y el traducido.

Por otra parte, no solo se solicitan por desconocimiento del idioma: en la traducción médico-sanitaria se piden con asiduidad ya que es una especie de doble comprobación de que lo que se ha transmitido y se exige una gran rigurosidad y exactitud en los datos y en la terminología. Toda información contenida en este tipo de documentos resulta esencial y hay que comprobar que se refleja.

¿Es muy frecuente que se realicen este tipo de traducciones?

Sí y no. En mi caso particular, suelen ser clientes extranjeros y se suele aplicar a mis traducciones médicas, el campo que ya he mencionado antes. Un claro ejemplo de su utilidad para aquellos textos con un grado de especialidad delicado, que requiere una comprobación lo más exhaustiva posible de lo que se está divulgando traducido.

Ojalá se pudieran realizar este tipo de traducciones de comprobación con mayor frecuencia, porque, bajo mi punto de vista, ganaríamos todos: se podría mejorar la calidad de cada trabajo y, de paso, los verdaderos profesionales podrían demostrar la calidad de su traducción de forma más patente (y con esto, acabo de hacer un chiste fácil ;-).

Me despido comentando que habrá una segunda parte de esta entrada con fragmentos textos en los que se realiza una BT, para que podamos observar las diferencias y cómo se pueden comprobar los errores.

¡No dudéis en aportar cualquier opinión o plantear dudas!

Hasta la próxima entrada.







2 comentarios:

  1. Muchas gracia, Patri.

    Hay en la web más de un artículo interesante sobre esto. Conozco empresas que usan procesos muy elaborados para hacer estas traducciones inversas en los que primero se evalúa cada traducción como si fuera "de verdad". Luego, un evaluador "source" compara y un revisor bilingüe evalúa los "root issues". Desde mi punto de vista, la BT no suele aportar demasiado pero como "investigador" es una pasada para descubrir fenómenos que a veces pasamos por alto en nuestra tarea.

    Un saludo,

    Javi

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    1. Ocho mil años después leo tu comentario, Javi, y me parece interesantísimo. Investigaré un poco y te haré unas cuantas preguntas. ¡Un beso!

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